Europa invertirá 30.000 millones en 7 gigafactorías de IA para 2028

- La UE planea lanzar siete gigafactorías de supercomputación para 2028 con una inversión total de 30.000 millones de euros.
- Italia crea un consorcio de gigantes industriales (Eni, Enel, Leonardo) con una inversión inicial de 1.200 millones.
- El proyecto italiano podría incluir a Grecia, que aspiraría al 25% de la capacidad de cálculo.
- España y Portugal forman una alianza conjunta para gestionar uno de los tres proyectos de gran escala.
La carrera global por la supremacía en inteligencia artificial ha dejado de ser una competencia exclusiva de startups disruptivas y gigantes del software para convertirse en una batalla de infraestructura física. Europa, consciente de su dependencia tecnológica respecto a los Estados Unidos y China, ha puesto en marcha una estrategia de despliegue masivo de capacidad de cómputo. El objetivo es la creación de siete gigafactorías de IA, infraestructuras de supercomputación de altísima capacidad que deben estar operativas para el primer semestre de 2028.
Este despliegue representa una operación financiera de 30.000 millones de euros. De acuerdo con el diseño del plan, un tercio de la financiación provendrá de fondos comunitarios, mientras que los dos tercios restantes deberán ser aportados por el sector privado. Este modelo de colaboración público-privada busca replicar el éxito de alianzas estratégicas ya consolidadas fuera de las fronteras europeas, como el proyecto Stargate impulsado por Microsoft y OpenAI en enero del año pasado, o la iniciativa china Eastern Data-Western Computing de 2022, que agrupó a colosos como Huawei, Alibaba y Baidu.
El despliegue industrial italiano y el peso de los CEOs
Italia ha decidido abordar este reto mediante la creación de una Newco, un consorcio de empresas que el Ministerio de Economía y Finanzas (Mef) debe constituir formalmente. La magnitud de esta alianza se refleja en la composición de las reuniones celebradas en Palazzo Chigi, donde se han sentado los administradores delegados de las empresas más influyentes del país. Entre los participantes figuran nombres de peso como Eni, Enel, Leonardo, Saipem, Snam, Terna, Fibercop y Cdp.
La concentración de poder económico en torno a este proyecto es inusual. Se estima que los CEOs reunidos en la mesa de trabajo representan empresas que, en conjunto, cotizan en bolsa por un valor superior a los 300.000 millones de euros. Esta unión no es meramente financiera, sino sistémica, buscando integrar las capacidades tecnológicas de los sectores energético, aeroespacial y de telecomunicaciones en una sola infraestructura de IA.
Financiación y plazos para la Newco europea
El proyecto italiano arranca con una inversión inicial de 1.200 millones de euros. El calendario es ajustado: el documento final con las líneas guía del consorcio debe ser enviado a Bruselas antes del 3 de diciembre para obtener el visto bueno definitivo. Italia aspira a liderar uno de los tres proyectos de taglia larga, es decir, las infraestructuras de mayor dimensión dentro de las siete previstas por la Unión Europea.
La estrategia italiana no se limita a sus fronteras. Existe una negociación abierta con Atenas para integrar a Grecia en el proyecto. Según las conversaciones actuales, Grecia podría participar en el consorcio obteniendo el 25% de la capacidad de cálculo de la gigafactoría, lo que convertiría la iniciativa en un eje tecnológico mediterráneo coordinado desde Roma.
La distribución de las siete infraestructuras
El mapa de la IA europea se está dibujando a través de alianzas estratégicas para optimizar recursos y capacidades. Mientras Italia avanza con su consorcio y la posible integración griega, otros bloques ya han definido su camino para acceder a los fondos y la infraestructura de gran escala.
La Unión Europea busca colmar un gap estructural frente a China y Estados Unidos, apostando por la soberanía tecnológica a través de la supercomputación.
En el reparto de los proyectos de gran tamaño, la competencia es intensa. Además del proyecto italiano, los otros dos despliegues de máxima escala están asignados a Alemania y a una alianza conjunta entre Madrid y Lisboa. Esta distribución sugiere que la UE no busca solo centros de datos aislados, sino nodos regionales de potencia computacional que puedan servir a diversas industrias nacionales.
Soberanía tecnológica frente al modelo anglosajón
La creación de estas gigafactorías responde a una necesidad urgente de reducir la dependencia de los proveedores de nube estadounidenses. Hasta ahora, la mayoría de las empresas europeas han entrenado sus modelos de lenguaje y procesado sus datos en servidores gestionados por firmas de Silicon Valley. El modelo de las gigafactorías europeas pretende cambiar esta dinámica, ofreciendo una infraestructura propia donde la gobernanza de los datos y la potencia de cálculo permanezcan bajo jurisdicción comunitaria.
Este movimiento es una respuesta directa a la escala de inversión que Estados Unidos ha demostrado. Al unir a los campeones industriales nacionales, Europa intenta generar una masa crítica de inversión privada que sea capaz de competir en términos de hardware y eficiencia energética, factores críticos para el entrenamiento de modelos de IA generativa de próxima generación.
Implicaciones estratégicas para el tejido empresarial español
Para España, la participación en el proyecto conjunto con Portugal no es un detalle menor, sino un pilar de su agenda digital. La creación de una gigafactoría de IA en el eje ibérico posiciona al país como un nodo central de procesamiento de datos para el sur de Europa, alineándose con las ambiciones de atraer inversión en centros de datos y supercomputación.
Para las empresas locales, esto significa un acceso más directo y soberano a la capacidad de cálculo, reduciendo los costes operativos y la latencia. En el marco del AI Act europeo, contar con infraestructura propia permite a las empresas españolas implementar soluciones de IA que cumplan estrictamente con la normativa de privacidad y ética de la UE, sin depender de interpretaciones legales de proveedores externos.
El tejido empresarial español, compuesto mayoritariamente por pymes pero con sectores fuertes en banca, energía y turismo, encontrará en esta infraestructura la oportunidad de escalar sus propias aplicaciones de IA. La clave residirá en la capacidad de las empresas locales para integrarse en el ecosistema que generará esta gigafactoría, pasando de ser meros consumidores de tecnología a desarrolladores de soluciones basadas en una potencia de cómputo europea.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente una gigafactoría de IA?
Son infraestructuras de supercomputación de altísima capacidad diseñadas específicamente para el entrenamiento y despliegue de modelos de inteligencia artificial a gran escala.
¿Cuál es la inversión total prevista para el proyecto europeo?
La operación global asciende a 30.000 millones de euros, de los cuales un tercio es financiado por la UE y dos tercios por capital privado.
¿Qué países participan en los proyectos de gran escala?
Los tres proyectos de mayor tamaño están liderados por Italia (con posible participación de Grecia), Alemania y una alianza entre España y Portugal.
¿Cuándo estarán operativas estas instalaciones?
El objetivo de la Unión Europea es que las siete gigafactorías estén plenamente operativas para el primer semestre de 2028.
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