Cómo imaginar alternativas económicas: el legado de Mark Fisher

- El realismo capitalista es la creencia de que el sistema actual es el único posible, bloqueando la capacidad de imaginar futuros distintos.
- Mark Fisher propone combatir la desesperación colectiva y la precariedad normalizada mediante la recuperación de la capacidad imaginativa.
- Existe una tensión entre el aceleracionismo de derecha, que busca el control tecno-oligárquico, y el de izquierda, que ve la tecnología como vía de emancipación.
- La superación de la escasez percibida permite concebir modelos económicos orientados al bienestar común y no solo al beneficio financiero.
La capacidad de proyectar un futuro distinto es, quizás, la herramienta más disruptiva de la que dispone cualquier emprendedor o pensador contemporáneo. Sin embargo, existe una barrera invisible que impide este proceso: la sensación de que el modelo económico actual es inevitable. Este fenómeno, analizado profundamente por el teórico británico Mark Fisher, define la estructura mental de una era donde la innovación parece haberse estancado en mejoras superficiales en lugar de cambios sistémicos.
El concepto de realismo capitalista y la parálisis del futuro
El realismo capitalista no debe entenderse como una ideología política convencional, sino como una atmósfera. Es la creencia generalizada de que es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo. Según las tesis de Fisher, este sistema ha logrado su victoria no prometiendo un futuro brillante, sino negando que cualquier otra alternativa sea viable. El resultado es un estado de estancación cultural y austeridad donde el progreso se mide únicamente en términos de resolución de pantalla o velocidad de conexión, mientras las estructuras fundamentales permanecen intactas.
Para el sector empresarial, esto se traduce en una tendencia a la repetición. Observamos una proliferación de revivals y una nostalgia dominante que sustituye la verdadera creatividad. Cuando el sistema se vuelve plano y sin futuro, la innovación deja de ser una búsqueda de lo nuevo para convertirse en una optimización de lo ya existente, atrapando a las organizaciones en un presente schiantato o estrellado, lleno de escombros de futuros que nunca llegaron a materializarse.
La trampa de la escasez y los fantasmas del sistema
Uno de los puntos más inquietantes del análisis de Fisher es la coexistencia de la abundancia material con una sensación psicológica de escasez. Esta paradoja se manifiesta en imágenes concretas: rascacielos vacíos que funcionan meramente como activos financieros en carteras inmobiliarias, mientras que, simultáneamente, toneladas de comida perfectamente comestible terminan en vertederos detrás de los grandes almacenes.
Estas escenas son lo que Fisher describe como infestaciones de lo extraño y lo inquietante. Representan el espectro de un mundo que podría ser libre, pero que permanece oculto tras la lógica del beneficio inmediato. La escasez, en este contexto, no es una limitación de recursos reales, sino una construcción sistémica que mantiene la precariedad como una norma aceptada. Para quienes dirigen negocios, reconocer estos vacíos es el primer paso para imaginar modelos que no dependan de la creación artificial de carencias para generar valor.
Aceleracionismo: dos caminos opuestos para la tecnología
La tecnología es el campo de batalla donde se decide cómo evolucionará nuestra economía. En este sentido, el pensamiento de Fisher se alinea con el aceleracionismo de izquierda, una corriente que propone utilizar el desarrollo tecnológico acelerado para superar el capitalismo desde su interior. El objetivo es poner la técnica al servicio de la emancipación humana y el bienestar colectivo, transformando la automatización en una herramienta de liberación y no de desplazamiento laboral.
En el extremo opuesto se encuentra el aceleracionismo de derecha, vinculado a figuras como Nick Land y adoptado por los tecno-oligarcas de Silicon Valley. Esta visión, neoreaccionaria y turbocapitalista, busca que el avance tecnológico sirva para consolidar el poder de unos pocos, eliminando las fricciones sociales y democráticas en favor de una eficiencia fría y deshumanizada. La diferencia fundamental radica en el propósito: mientras uno busca la democratización de la abundancia, el otro busca la optimización del control.
La depresión colectiva como síntoma sistémico
Fisher planteó una tesis provocadora: la depresión y la ansiedad no deben verse únicamente como patologías privadas o desequilibrios químicos individuales, sino como condiciones colectivas cultivadas deliberadamente por el poder. La precariedad normalizada y la presión constante por la productividad generan un agotamiento mental que anula la capacidad de resistencia y, sobre todo, la capacidad de imaginar alternativas.
La victoria del capitalismo no ha consistido en reivindicar el futuro, sino en negar que un futuro sea posible. Todo lo que podemos esperar es más de lo mismo, pero en pantallas de mayor resolución.
Cuando la salud mental se privatiza, se ignora que el malestar es a menudo una respuesta racional a un entorno económico inestable. Para las empresas modernas, integrar esta perspectiva significa entender que el bienestar del capital humano no se soluciona con beneficios superficiales, sino atacando las causas estructurales de la precariedad y la incertidumbre laboral.
Cómo elegir un camino hacia la innovación real
Para transitar desde el realismo capitalista hacia una economía de la posibilidad, es necesario integrar nuevas métricas de éxito. El camino no consiste en rechazar la tecnología, sino en cambiar la pregunta fundamental: en lugar de preguntar cuánto beneficio puede generar una herramienta, preguntarse cómo puede reducir la escasez y mejorar la vida de la comunidad.
La elección de un modelo alternativo requiere:
- Sustituir la lógica del crecimiento infinito por la de la sostenibilidad y el bienestar común.
- Utilizar la inteligencia artificial y la automatización para reducir la jornada laboral en lugar de aumentar la precariedad.
- Fomentar la colaboración abierta frente al secretismo corporativo extremo.
- Reconocer que la crisis climática hace que el modelo actual sea físicamente imposible de mantener a largo plazo.
Este proceso de desaprendizaje es complejo porque el sistema ha radicado la idea de su propia inevitabilidad en el inconsciente colectivo. Sin embargo, la creciente recepción de la obra de Fisher demuestra que existe una necesidad urgente de recuperar la capacidad de proyectar mundos distintos.
Impacto y aplicación en el tejido empresarial español
Para el empresario en España, estas reflexiones adquieren una relevancia particular debido a la estructura de nuestro tejido productivo, compuesto mayoritariamente por PYMES y un sector servicios muy expuesto a la volatilidad. La aplicación de un pensamiento que supere el realismo capitalista puede traducirse en una ventaja competitiva basada en la resiliencia y la innovación social.
En el marco de la Agenda Digital Española y la implementación del AI Act europeo, España tiene la oportunidad de no limitarse a ser un consumidor de tecnología importada, sino de liderar modelos de IA ética que prioricen el empleo digno. El riesgo para las empresas locales es caer en el aceleracionismo de derecha, adoptando herramientas de IA solo para recortar costes y reducir plantillas, lo que a largo plazo erosiona el mercado interno y la cohesión social.
El tejido empresarial español, tradicionalmente basado en redes de confianza y proximidad, puede integrar la visión de Fisher para crear cooperativas tecnológicas o modelos de gobernanza compartida. Superar la mentalidad de escasez permite a las empresas españolas dejar de competir únicamente por precio —una batalla perdida frente a los gigantes globales— y empezar a competir por valor humano y sostenibilidad real, alineándose con las directrices europeas de transición ecológica y digital.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el realismo capitalista según Mark Fisher?
Es la creencia generalizada de que el capitalismo es el único sistema económico viable y que no existe ninguna alternativa posible, lo que anula la capacidad de imaginar futuros distintos.
¿En qué se diferencia el aceleracionismo de izquierda del de derecha?
El de izquierda busca usar el avance tecnológico para emancipar al ser humano y superar el capitalismo pacíficamente; el de derecha busca que la tecnología potencie el control de las élites tecno-oligárquicas.
¿Cómo se relaciona la depresión con la economía en las teorías de Fisher?
Fisher sostiene que la depresión no es solo un problema individual, sino un síntoma colectivo provocado por la precariedad laboral y la falta de horizontes futuros en el sistema actual.
¿Cuál es la paradoja de la escasez mencionada en el texto?
Es la situación donde existen recursos abundantes (como comida o viviendas) que se desperdician o quedan vacíos por razones financieras, mientras la sociedad percibe y vive una escasez constante.
Fuentes: Jacobinitalia, Domusweb, Lettera43 ·
glacom · IA para empresas y pymes: por dónde se empieza de verdad →Scrivila qui: Susanna, l assistente AI di glacom, ti risponde via email con un approfondimento gratuito.
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